lunes, 21 de enero de 2013

LA HISTORIA DE MOISÉS. COLOREAR




                        HISTORIA DE MOISÉS

Tomado de: mjargueso.blogspot.com.es


El rey de Egipto mandó matar a los bebés de Israel. La madre de Moisés, para salvarlo, lo puso en una cestita de juncos y la cubrió de brea, una especie de alquitrán, para que el agua no entrara en la cesta. Jocabed llevó al niño al río Nilo. ¿Qué será de mi pequeñín? se preguntaba y le pidió a Dios que lo cuidara. Alguien más estaba cuidando del bebé. Su hermana María iba acompañándola por la orilla del río para protegerlo.

La hija del faraón que había ido a bañarse al río descubrió al niño y lo cuidó. Le llamó Moisés que significa "Salvado de las aguas".



Moisés creció en el palacio del faraón como un egipcio. Su madre, Jocabed, era una sirvienta de palacio encargada de criar a Moisés, por ella, Moisés descubrió que era israelita y que su pueblo era muy infeliz porque eran esclavos.



Cuando Moisés creció y se convirtió en un joven fuerte, intentó que los egipcios dejaran de maltratar a su pueblo. Moisés tuvo que marcharse de Egipto por proteger a los israelitas. Se fue a otras tierras y se convirtió en pastor. En Madián, Moisés se caso y formó una familia.

Un día, mientras cuidaba de sus ovejas, vio que se quemaba una zarza. Dios se dirigió a Moisés a través de la zarza en llamas y le dijo que volviera a Egipto a liberar a su pueblo.Dios le dijo a Moisés que fuera a hablar con el faraón y que le pidiera que dejara marchar a los israelitas. Moisés estaba muy asustado pero Dios le prometió que le ayudaría a sacar de Egipto a los israelitas.

Moisés le dijo al faraón que dejara marchar a los israelitas y que si no lo hacía, Dios arrojaría muchas plagas sobre Egipto. El faraón no le creyó, se rió de Moisés y le dijo que se marchara. Dios le mostró su poder al faraón enviando a Egipto montones y montones de ranas. Moisés volvió al palacio del faraón a pedirle que dejara marchar a su pueblo. El faraón accedió con la condición de que alejara a las ranas. Pero el faraón no cumplió su promesa, entonces Dios mandó muchas más plagas, mosquitos, moscas, animales enfermos, pústulas, granizo, langostas, tinieblas y la muerte del primogénito de cada familia.

El faraón pidió a Moisés que reuniera a los israelitas y que se marcharan de Egipto. Y así lo hicieron.

Dios guió a los israelitas lejos de Egipto, mientras tanto, el faraón decidió que no quería que los israelitas se marcharan libremente y envió a su ejército para que les siguiera. Dios les guió con una columna de humo durante el día y una columna de fuego durante la noche. Dios les guió hasta las orillas del Mar Rojo y después ya no pudieron avanzar más.

Dios le dijo a Moisés: "Alza tu bastón y ondealo sobre el mar, yo apartaré las aguas y os dejaré a ti y a los israelitas cruzar al otro lado sobre tierra seca. Los israelitas cruzaron el mar completamente seguros. Cuando el ejército de Egipto comenzó a seguirles, las aguas volvieron a su sitio y les cubrieron por completo. Dios cuidó a su pueblo, la gente estaba tan feliz que cantó alabanzas a Dios.


Los israelitas atravesaron el desierto de Sinaí de camino hacia la tierra de Israel. La gente se quejaba a Moisés, le decían que tenían hambre y que no había suficiente comida. Moisés le rogó a Dios que le enviara una respuesta. Esa noche, Dios envió codornices para comer. A la mañana siguiente Dios mandó pan dulce desde el cielo y lo dejó sobre el suelo, el pan sabía a barquillos de miel; a ese pan lo llamaron maná.




Los israelitas siguieron viajando, pero se quejaban de que no tenían suficiente agua. Dios le dijo a Moisés que golpeara una roca con su bastón. Cuando Moisés golpeó la roca, empezó a salir agua de ella. Había suficiente agua para todos. Los israelitas llegaron al monte Sinaí y asentaron un campamento al pie de la montaña. Dios llamó a Moisés y le dijo que subiera a la montaña. Había muchos rayos y truenos, la montaña temblaba y una espesa nube la cubrió.




Dios habló a Moisés: Estas son las 10 reglas que Dios le entregó a Moisés cuando estaba en la montaña:

1. Amad a Dios sobre todas las cosas.

2. Recordad que soy vuestro Dios y no confiéis en ídolos.

3. Decid sólo cosas buenas sobre Dios.

4. Dedicad un día a la semana para descansar y alabar a Dios.

5. Honrad y obedeced a vuestros padres.

6. No matéis a otras personas.

7. Recordad que el matrimonio es un pacto que no se debe romper.

8. No cojáis lo que no sea vuestro.

9. Decid siempre la verdad.

10. Alegraos por los demás aún cuando tengan cosas que vosotros queréis.

 

Dios le dijo a Moisés que buscara unas tablas para grabar en ellas estas 10 importantes reglas.



Moisés se llevó las tablas y compartió las reglas con todos los demás. Dios también le dijo a Moisés que construyera un santuario. Lo llamaron tabernáculo. Moisés le dio gracias a Dios y después guió a su pueblo para salir del desierto dirigiéndose hacia su nueva patria





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